31.10.12

Tù y tus malas maneras.

Que no te leo, te veo.
Que vienen y me dicen como mojarse con un charco y solo pienso en patadas de ahogado.
Que tengo que confesarle a mi madre a estas alturas que me gusta el cilantro. Y de aquella mujer que tenía una hija y yo trataba como mía.
Todo trato como mío, todo es mío. Incluyendo a las mujeres que creen que 50 shades of grey es mejor que mi polla.
Dale una mascara y dirá la verdad...
La verdad es que no tengo los huevos para una mujer como Violetta.
Espera, aún no me pongo la mascara.

Listo.
Ojalá estuviera aquí o yo allá. En Madrid, o en Italia, o en su cama.
La verdad es que ya no recuerdo cuantos años tenía cuando te fuiste.

Momento.
Se cayó la mascara.
Listo.
Fue una mañana de abril, y llovía.

Que manera de joder el mes, la lluvia, el amor.
Que manera de joder.
Joder.

No estoy de humor.
Niña monja, no estoy de humor para los juegos.
Te presto esta mascara, por una noche.

O estas ganas, esta herida, este nombre, este pecho, estos gritos, estas garras, este monstruo, estos recuerdos.

Yo no persigo carros, pero me siento como un perro.

Nudos de garganta. Se cierra el telón.