21.11.12

Ajedrez.

Violetta:

Anoche cerré los ojos y es verdad, todo desaparece. Pero no tu boca, o tus manos, o tu entrepierna o lo que le sigue. Anoche pensé en lo que dijiste el otro día en el carro, no sè de dónde lo sacaste pero si eso es cierto, estoy jodido. Deja vu...

Esa cosa de las ramificaciones y los 60 segundos. ¿Te das cuenta de la gravedad de que eso sea cierto?
Hasta la médula.
Luego hablas de coito- tan propia.
Luego de los choques y la liberación de histamina y cosas que me la paran sin razón aparente.
Y sigues...

Me obligas a regalarte un día como este, sin ser cursi. ¿ Cómo coños se regala un día nublado sin ser cursi? Te lo cambio por una mamada.
¿ Qué tal eso?
Para que se te canse la boca con justificada razón.

Tenochtitlan, dragones, dinosaurios, estratosfera, heroína, dilatación, auroras boreales, y un mar de cosas que mencionas y me grapas en el cerebro.
No puedo decirte, no puedo decirte, no puedo decirte.
Para que no se ría de mí-decía Alberto.

Total, dice algo como Ven o Vete o Quédate.
No importa.
Te da igual.

¿Me vas a f-o-l-l-a-r  o seguirás vomitando palabritas que no me dices por mariquita?
Saca la pistola, cariño.