6.1.13

Sesión I.

Ante noche no estaba caliente, quería golpearla en la cara o aventarla y que tronara su cabeza contra el suelo. No quería hacer malabares para quitarle la ropa, o tender de nuevo la cama. Quería dormir, quería cojonudamente dormir sin escuchar sus tonos castrantes de cuando se pone ebria...

Luego hizo un movimiento con la cadera, eso que hace con la ceja, esa boca y un sonido extraño. Un movimiento sobre mi pantalón y olvidé todo lo anterior. Olvidé que la luna a la que le aulla no tiene nada que ver conmigo, olvidé sus cuchillos, sus desplantes, olvidé que tiene un pasado que me da miedo, me come de miedo. Olvidé a aquella mujer, la que se fue, la única...

(Recordé que le he restado importancia desde que llegaste y te follaste y te casaste con el mundo de mis asociaciones, desde que tus ojos hacen mejor aquello que ella hacía, desde que tu andar en puntas por la casa me alegra más el día que cuando ella lo hacía, desde que tus arranques, tus gritos, tus mordidas, tus lagrimas y tu jodidamente completa existencia me pone más que aquella...)

Voy a amar el día en que entre sangre, alcohol y anillos me digas que no y yo tenga que recordarte  el montón de Notas de Burla que te aviento sólo para hundirme con un poco de gracia...