13.2.13

Perro..

¿Pero entiendes tú de lobos? ¿Y de búfalos cansados? ¿De dragones y cenizas? ¿Entiendes esa parte entre la franqueza y el  deseo por no destruirse? ¿Esa unión del alma y el fuego, de los mares verdes y los cielos rojos? ¿Puedes entender que es importante la edad de una tortuga? ¿Y su color, y si es más bonita que las demás? Dime si te queda claro que la luna duele, que los besos duelen, que la ausencia va más allá de estar sin ti....

Porque ella lo entiende, ella me lo enseñó. Ella me lo escupe, me lo deja en los huesos.
Porque ella entiende de accidentes, porque no cree en los átomos. Porque no cree en los nombres, porque puedo llamarme Piedra, Perro o Sebastián y seguiría ardiéndome en cada parte de mi cuerpo lo mucho que la quiero. Eso. Que la quiero.

Entonces, si me dices que entiendes de náuseas y que tenemos un innombrable en común y un hartazgo y si me dices que suena a nosotros y si me dices que al final lo que importa es quién se queda, al final...

Entonces si me dices que no se va a repetir pero que puedo compararla y si me preguntas si me hace reír y coge bien y si es inteligente, si me preguntas las nimiedades por las que discutimos, tengo que decir:

Que me siento amenazado de que a su edad tenga ese cerebro tan desarrollado que al cabo de unos años me va a dejar atrás. Que me siento incapaz de mantenerle el ritmo si se le ocurriera exigirme más polvos de los que le doy. Que me salen lágrimas de los ojos, de la gracia que tiene para tambalearme de risa como un niño pequeño.

Entonces, se me justifica el decirle cariño, se me justifica pensar en la quemadura que va a ocasionar si se va, alegar que ese lujo ya no me correspondía y que si lo hace, que si lo hace no puedo tumbarme a pedirle que lo considere de nuevo. Se me justifica que voy a berrear y bramar, que voy a explotar y a derrumbar el único castillo que me he empeñado en construir en el aire y con arena. Sólo entonces, se me justifica tener el descaro de asegurar que le pertenezco y que siendo yo el idiota que soy, me pertenece.