13.3.13

Basta, basta, basta...

Que a veces no se puede. Y quieres gritar, correr y correrte. Que a veces te quedas mirando a mi cueva, con ganas de entrar. Y otras tantas huyes de mí como la cosa más fugaz que ha pasado entre mis dedos. Como aquella estrella, de aquella vez, de aquella noche, de aquél lugar, con aquella mujer...

No, no hablo de ti en pasado, aunque se lee más bonito.

Tengo sabor a rabia y viejo. Y miento. Tengo sabor a ti,a nuevo,miedo, viento y nudos. Y no sabes que no hay cosa que me gustaría más que oírla cantar, cantar con un pulmón en la mano y el otro entre fuego y tierra. Y no sabes que a veces me rompo si te veo y me callo. Y me rompo si no te veo, y total, que yo sólo me rompo.

No soy Marzo, no soy una cruz, no soy tu memoria, no soy una polla de plata. Soy tuyo. Soy tuyo. Soy tuyo. Soy tuyo.

Tengo que secuestrar a una mujer. No pedir rescate. Quiero. Eso quiero. Dime que me detenga, prometo no hacerlo. Prometo nunca hacerlo. Grita que me detenga. No quiero hacerlo. Prometo no hacerlo...

Señora: Vengo subiendo escalones para morir en el último, usted va a jugar con este anillo y se va a convertir en un saco de recuerdos. Malos, terribles, desagradables, pobres y adorables, entrañables, perfectos como engrane, suaves como terremoto. ¿No ve que tengo un clavo en la mano?