1.3.13

I

Te acuerdas cuando...
Ya, ya. Me acuerdo de cuando esto y de cuando aquello y de cuando todo lo demàs.
Me acuerdo de cuando le quitaste lo glorioso a Octubre y me lo cambiaste por Noviembre. Y de la primera vez que te besè y no hiciste nada para evitarlo. Porque yo en ese entonces te importaba un carajo. Me acuerdo de la manera en que me resistìa a que fueras de mi agrado, en el màs mìnimo detalle. Me acuerdo de tus babas y de preguntarte por animales con caparazòn. De tu rata siendo un puto crìo. De tu mierda, de tu mùsica, de tu rasta, de tu tatuaje, de tu cerveza, de mis cigarros, de tu "sácame a pasear", de la primer sentencia de decir que olìas a vainilla, carajo, no arandano. Vainilla y de mi apendejarme. De tus lobos y tu luna cuando no era nada para mì, de tus rasguños, de haberme preguntado què se sentirìa morir. De llegar tarde, cada vez màs tarde, de mentir, de importarme un bledo todo lo demàs. De tu coño y tu cuello y tus besos que luego fueron fantasmas. De tus manos, tus uñas, sus colores. De tus palabras, de tus gritos y mordidas, de tus berrinches, de mi manera de tragarme lo mucho que me hartabas, de tragarme mis ganas de decirte lo mucho que te aborrecìa, que te largaras, de tragarme pura mentira de mierda, porque en realidad me atraen los costales de desastres, de cosas jodidas, de niñas que sueñan que nunca van a crecer, de niñas, de niñas malcriadas con síndrome de niño adoptado, porque en realidad yo ya sabìa que si me metìa en esto, no iba a salir....

(¿Què màs?)