18.2.14

Me jura.

Te pido, quiéreme porque no hay tiempo. Quiéreme porque somos eternos, porque me contradigo, porque me arranco de mí cuando estás ausente. Porque verte reír es la mejor parte de la película, o sentir que se te salta el corazón del pecho, o que se te llenan los ojos de lagrimas, mientras juras que tú no te casas, que tú no esto y que tú no aquello.
Te pido, muerde el hueso, muerde el cuello, muerde el alma porque somos una fuerza devastadora que no hace mas que crear mundos en cada esquina en que te beso. Porque soy pequeño, porque soy tuyo desde que derribaste todos mis apodos con el tuyo. Porque a veces tomando tu mano me vuelvo invencible, se muere el tirano, me crecen las flores y frutos, raíces y el tiempo se para y las hormigas avanzan y los búfalos corren de vena a vena. Quiéreme, porque amo lo que me ocultas porque son pendientes, porque tendrás que quedarte más tiempo, todo el tiempo para soltarme la sopa, para soltarme los llantos y gritos que tienes por dentro. Quiéreme porque me asusta perderte cuando amanece y vuelas tan alto, tan alto, y tan lejos. Te pido, porque de nudos el nuestro es mi favorito, porque de besos, el último. Porque de andar siempre errante se siente el temblor en el rostro. Quiéreme porque soy viejo, porque soy aburrido, porque a tu lado siempre me convierto en un niño, porque eres un dulce, porque eres una nube, porque eres una nectarina, porque eres una mujer hermosa, porque me conoces, porque no lo aceptas, porque ya no hay más, porque nunca hubo más...