26.3.14

12:12


(Tu insuperable amor por el tú, tú, tú y nunca yo.)

No quiero, no quiero, no quiero, no quiero
Quiero patalear y aventarte y romperte la nariz y que llores y tiembles y cortarte un brazo - siempre el izquierdo. 
Y molerte a palos y sacarte un pulmón y desinflarte el otro y que entiendas, idiota, mi idiota, que ya no hay más que puedas sacar de mí, meter en mí.
 Supongo que a veces por impulso te amo y por impulso te acepto y por impulso te muerdo en las madrugadas con todo el odio que hay en mi corazón lleno de humo.
Así como tú, que por impulso vives y la cagas y te atragantas y corres y vuelas y regresas y me jodes y me revientas y me colmas de mil colores la paciencia y las canas que aún no me salen. 
Así como tú, que te revoloteas y pavoneas y sonríes y el viento te sopla hermoso, y la luz te pinta más bonita la arrogancia.
 Así como tú y tus mil pastillas y hierbas y lenguas y juegos y manzanas. 
Así como yo cuando era mar y no riachuelo. 
Así como Dios cuando confabulaba con el karma y el destino y las estrellas y las casualidades -nunca casuales y te puso en mi camino para retorcerlo y hacerlo estrecho y jodido y puñetero e insoportable y a veces perfecto.
 Así, Sebastián. Así son mis sueños cuando duermo a tu lado.