28.4.15

Historial de Soden parte I.

Como la vez que contaste el peor chiste del mundo y luego me lanzaste fuego en la cara porque no me reí.
-Eres el único pendejo al que no le gustó mi chiste.
(Me la quiero comer, mientras me pone en el costal de los idiotas que no saben reír. Si me dejara besarle esos ojos, quizás hubiera reído a carcajadas pensando en cucharas sordas.)