3.7.15

Ándale pues.

(( -¿Por qué te casaste Sebastián?
-Porque no te había conocido.
-Pero, ¿tantas veces? ))

Parece que la adoras, que lo haces, te quiero creer. Parece que no tienes más ojos, más manos. 
Parece, Sebastián que el niño del cuento eres tú. El juguete del cuento, eres tú. 
¿A qué sabe su coño? Ya no te apetece hablar de eso. ¿Es por que la quieres? 
Esos ojos tuyos tan transparentes. Dices todo sin abrir la boca. 
¿Ya te dio miedito? El asunto ese de "ponerle las cartas sobre la mesa" y que se te vaya. 
¿Por qué tiemblas? 
Ay, es que tú ya no sabes salir corriendo. Eres todo raíces.