5.9.15

Tú mi cosmos.

Que me siento, niña, que me canso, que me hago viejo. 
(Paso a pasito como tu peón, como tu siempre cómplice, tu sombra, como tu guardián.) 
Que me duermo, niña, que me sueño el mundo a tus pies. 
Que me sonrojo, y me brillan los ojos, que me lloran, me berrean, que se encaprichan con verte. 

Que me tiemblan las manos de falange a muñeca, que me tiembla la vida, niña, de tenerte, de tocarte. (Un dedito, el otro torpe, todos tambalean entre tu cuerpo.)
//Tu bichito, el bufalito, el necio, el tonto guerrero incansable. 
Que se derrumba, niña, con tu sonrisa, con tus razones y se le cae del pecho el candado, la llave, el corazón. 

[Pero que formas,niña, de andar desnudando a un desgraciado. De venir con el jarro tan lleno de agua para el jodido sediento que antes de ti andaba errado].
Que me acostumbro,niña, mi niña, mi vida, a levantarme con tu existencia rodeando mis huesos. 
//Tu falso escritor, tu absurdo enamorado, tu terrón de azúcar siempre bañado en limón. 

Que me ausento, niña, cuando tengo miedo y huyo a ese lugar, nuestro lugar fuera del mundo, a pensarte mientras te tengo al lado, a extrañarte mientras te tengo en pausa. 
[Pero que vida, niña, mi amor, que vida tan viva, tan llena, tan gorda, que sonrisa tan imbécil con la que paseo, que latir tan fuerte. Como un puñetazo. En las bolas, en la cara, en la realidad.]
Que me vuelo, niña, que volamos.