4.9.15

Wait for it

-Lo siento mucho mi pequeño búfalo...

-Cariño, si puedo llamarte asì. Soy yo el que lo siente. Por no mencionarte desde un principio que soy un laberinto, que no hay modo de que salgas. //No viva.
Que soy yo el que lo siente por no explicarte que para mí el amor lo es todo.
Que Dios es una nebulosa cargada de amor, que el karma, el destino, las cartas y la lectura del café y la mano, que las casualidades, que los errores, que el otoño, que tu risa y tus enojos.
Que cada vez que me ocultas algo y me lo terminan diciendo tus ojos, que el movimiento del mar, que tu coño, que mi lengua sobre èl, que el muro de los lamentos y las fabricas de algodón.
Que aquella vez que entraste por esa puerta y mi reloj biológico tembló, que aquella vez que te besè, que aquella vez que te volví a besar, que aquella y aquella y aquella y todas las mujeres a las que he frenado, despedido, enterrado.
Que cada pregunta que yo no he podido responderme, que cada miedo, que cada vez que me quedo con el insomnio en tu espalda. Cada vez que me tienes dentro.
Que los días en que tu lado oscuro se apodera de ti y de mì y de la casa y de la vida.
Que cada jodida vez que me repites que el amor no existe, que es un absurdo, que son boberìas y luego yo me quedo con los ojos como canicas y tù tienes el cinismo de preguntarme si todo està bien.
Que cada jodida vez que hablas de un futuro en el que no me ves, no me encuentras, no me cuentas y luego te duermes en mi pecho mientras dices que me quieres.
Que todas las veces que he querido marcharme -por que, mi amor, he querido hacerlo-, he fracasado a lo grande sólo con verte.
Y que cada vez que te digo que eres cojonudamente demasiado bonita, y que cada vez que me preguntas porqué te miro asì y yo sólo me muerdo la lengua.
Que cada una de todas las veces que me acaricias el brazo mientras voy manejando, cada vez que pienso que serte fiel no es un sacrificio.
Que en cada vez que me la paras y me la jalas y me la chupas.
Que en cada jodida, reconchuda vez que me volteas la cara y me dices -no me toques-
Cada vez. Cada vez. En todo y con todo yo te he estado amando.


Y soy yo,mi pequeña libélula, el que lo siente mucho,tanto,el que sì ve el futuro y tu futuro soy yo.