1.12.15

Raíces

Yo que a pesar de la distancia y el espacio sigo pensando que eres la estructura de todo mi universo. Que tu recuerdo hace hervir mis células, mi sangre, mis miedos. Mi pequeño y hermoso regalo de todos los dioses. Que sepas que te llevo tan dentro que ni terminándose mi existencia podría sacarte de mí. Que sepas que me he ahogado en una sola de tus lagrimas. Que retumba y rebota el amor que te tengo como un rayo partiendo mi cuerpo en infinitas fracciones que sólo tú vuelves a unir. Mi fantasma, mi sombra, mi pedazo de alma. Que sepas que te espero siempre al fin de todos los caminos, porque todos me llevan a ti. Que sepas que todo lo que se desprende de mí, termina en lugar más sagrado que tienes en tu memoria. Te amo infinitamente, te llevo como la carne en las uñas cuando uno se aferra al todo. Te amo con cada latido que hace mi andar un triste episodio de las noches que te tuve en mis brazos. Entonces yo, yo me inflo como un globo cada vez que te pienso, esperando, anhelando y rogando me lleve hasta ti y que estando ahí frente tus ojos, no me sueltes nunca, nunca, nunca...