10.11.16

El cosmonauta de la época de oro.

Quiero agradecer a todos y cada uno de los fracasos que he tenido a lo largo de mi absurda existencia. Y digo gracias, pues me ha traído a ti. 
El revoloteo de todas las mariposas del mundo ha desencadenado en el huracán que siento por ti cada vez que me miras y sonríes. 
Gracias por cojonudas caídas, una tras otra cuál borracho invencible. Ladrarle a los árboles equivocados. Equivocarse a lo grande y con mayúsculas hasta la locura y el hastío. 
Siete veces gracias por cada puerta cerrada. Siete veces gracias por la manera en que el tiempo ha decidido ser mi amigo, finalmente. 
En la orilla del barranco, con el dedo en el gatillo, intentando armar un artefacto para ir a tu encuentro. 
Me estabas gritando en sueños. 
Gracias, cariño. Gracias y brindis por el mar de nimiedades que debieron pasar para que hoy pudiera tomar tu mano y decirte al oído: Te estaba esperando.
S.T