9.5.17

El semáforo.

Momentos verdes: 


Amarillo: 
Se calienta mi cabeza, aprieto la quijada, rechinan mis dientes, duelen los ojos, se van a salir de su lugar, náuseas, la náusea, se calientan mis orejas, mi pecho colapsa, mis venas saltan, gritan.

Rojo: 
No soy yo, es el pequeño Sebastián con miedo, mucho miedo y mucho dolor, con mucha rabia, el volcán que ya estalló, el destructor, el desastre natural más absurdo sobre la tierra.
No soy yo, la tomo en mis brazos, no puedo salvarla de mí, no soy lo suficientemente egoísta para dejarla, corre, corre, corre, corre, por favor, detente. Por favor. 
Soy yo
¿Soy yo?

21.4.17

Refugio

"Escríbeme una carta. No sé. Ponle lo que quieras. Que me quieres, que me quieres comer el coño, que te gustan mis uñas, o mis tetas, que me las ves a diario, que se te cae la baba. Que cuando no estoy, estás pensando en qué carajos estoy haciendo. Que eres un tonto, que eres un necio, que eres un niño. Que te rajaste la jodida nariz por estar pensando en porqué coños no me conociste antes. Que no sabes en lo que te estás metiendo. Que me metí por tus ojos y me fui directo a tus intestinos, a joderte pero rico. Que me esperas, que me sueñas, que no sea ridícula, que te importa un carajo, que soy una mocosa jodida, que soy un capricho. Escribe, escribe algo, carajo. Que un beso no es nada. Que si es mío lo es todo. "

S.T.

6.4.17

2 segundos

(¿Es que no te puedes detener? ¿Qué pasa? 

¿Qué eres un animal salvaje y bobo?)

Que no, Sebastián, 

que sólo eres un niño forrado en miedo, 

pánico, que te cagas. 

Que sólo soy la mujer de tu vida, de tus sueños, 

la madre mía que cojones, 

la jesucristo te matas por mi coño y mis mejillas, 

por mis nalgas y mi ternura. 

Que sólo soy tu jodida bruja, el amuleto de la suerte, 

de la fortuna y la abundancia. 

Que no, Sebas, que no eres una bestia feroz y gigantesca. 

Que no eres un obelisco pero tampoco una hormiguita. 

Que eres mi centro, mi órbita, mi pedazo de coraje,

mis cuatro kilos de huevos, 

mi bufalito, mi mal necesario, 

mi joder la polla cósmica, 

mi episodio de psicosis romántica.

Que no, toro tonto, que no somos una condena,

ni una jaula, que no somos un mal karma, 

ni el destino hecho mierda, 

que no somos la culpa de la vida, 

ni el espejo de la ignorancia, 

ni el yo puedo más que tú,

ni el antes muerta que domesticarme.

Que somos la semilla, la raíz, 

el necio fruto, que somos el fuego

que somos un espiral,

pero de magia.

S.T.

 

16.3.17

V


…me descifras como si tuvieras una vida viviendo en mi cerebro y sintiendo mis entrañas y supieras mis dolores y te los quisieras comer o les quisieras meter una tremenda putiza para que tu pequeño búfalo deje de estar tan roto y entonces me besas y me construyes un mundo uno mejor uno más grande uno más puro y verde y blanco y azul y rojo y feliz y empapado un mundo dónde podría vivir las vidas que me queden y soñar con dragones domesticados y leones y lobos domesticados donde pueda soñar conmigo mismo domesticado tuyo entero pleno y feliz en la punta de un árbol en la punta de una montaña en la punta del mismísimo Plutón gritando gritando a todo pulmón cuánto te amo así así sin comas y sin puntos y sin fin.
S.T

8.3.17

Bruja

Me he prometido contar hasta diez, cada día. 
Respirar por un minuto -desde la barriga- dicen las instrucciones. 
Poner mi atención en un sólo objeto, en un sólo sonido. 
(Pienso en tu voz, y tu risa.)
En que podría fijar mi atención el resto de mi vida en cómo late tu corazón cuando estás a mi lado. 
Respirar por 1 ó 2, ó 3 días enteros, pensando en la manera en que calmas la bestia que llevo dentro. 

Que miedo que sueltes mi mano, que miedo que sueltes mi patita, que miedo que me sueltes. 
Que miedo el espacio que dejarías, del tamaño de un dinosaurio. 
Un hueco, aquí mira, aquí dónde va el corazón, acá dónde va el alma. 
Aquí, aquí dónde van los sueños y los planes de volar hacia el mañana. 
El vacío aquí en el álbum familiar, y en las reservaciones de fin de año. 
El vacío en el jardín, en tu lado de la cama. 

Que miedo el mundo para uno, la vida para uno, el shampoo para uno. 
El amor, el jodido amor para uno que no seas tú. Que no sea nosotros. 

Me he prometido ser menos hombre y más humano. Ser menos torpe y amarte más y amarte mejor. 
Y contar hasta diez y contar hasta cien y contar hasta siempre.
Y eternamente cerrar los ojos y respirar -desde la barriga- hasta que desaparezca.

20.2.17

F.

Primero que nada te ofrezco una disculpa. 

No eres tú. 

Es la vida, la jodida vida. La incierta, insatisfactoria, caótica, desmesurada. 

La pinche vida. 

Luego te observo, muy fijamente y descubro que: Sí, eres tú, claro que eres tú, hijo de la chingada. 

Tú que vienes a sacarme de mi zona de confort, a creer que lo sabes todo -a veces creo que sí. 

Eres tú, jodido arrogante que llegas a besarme y derretirme.

Eres tú y tus putas palabras, tus mares de palabras, tu ráfaga de palabras. 

Tú y tu coraje por no haberme encontrado antes. 

Tú y tu salvavidas. Tú y tu cara de niño imbécil cuando tienes miedo de perderme. 

Tú y tu voz rota cuando gritas y gritas y te quiebras y yo sólo pienso "¿cuánto daño le hicieron antes de mí?".

Eres tú, por las mañanas mientras haces un esfuerzo ridículo por despertarme, tú, cuando me abrazas y me dices -te amo- sin razones aparentes. 

Eres tú, cuando te vuelves gigante sólo por estar dentro. Tú, cuando lloras. Tú cuando escribes. 

Tú, cuando te quedas ahí parado a recibir mis pasteles de mierda en la cara. 

Eres tú y tu parte humana, que no dejas que nadie vea. 

Tú y tus deseos rotos de ser padre. 

Tú y tus venas. Tú y tus pesadillas. 

 Eres tú y tu manera de hacerme sentir que soy un planeta entero. 

Tú y tu absurdo quedarte. 

S.T

11.2.17

Caoba

A caoba. A mierda, a miedo, a recuerdo, remembranza, a jodido, al ayer. 
Pasado, pasado, pasado, pasado, pasado, pasado.
 Me asfixia. Ya lo viví, ya lo sentí, ya, ya, ya. Ya fue suficiente. No, gracias. 
Cuántas veces tiene uno que ver la misma historia? Cuántas veces hasta que se vuelve uno loco. Hasta que uno vomita, hasta que uno se arranca las uñas y la piel y la cabeza completa. 
Éste pasado no me corresponde, éste dolor no me corresponde, ésta vida no me corresponde. 
Vete. 
Vete ya. 
Ya es muy tarde. No lo entiendes. Sigues sin entenderlo. Sigues sin detenerte. 
Cuánto más quieres que duela? Cuánto más puedes pagar? Cuánto te falta? 
A caoba. Tu aliento y tu miedo, y tu odio por el rechazo. Rechazo, rechazo, rechazo, rechazo. 
No me toques, no me beses, no te quedes, no me ames, no me esperes, no me aguantes, no me cantes, no me escribas, no me hagas el amor, no me toleres, no me des todo, no me des amor, no me sonrías, no me hagas feliz, no y no y no no no no no no no no. 
Vete. 
No me gusta esto, no soy esto, no sé de esto, me da miedo esto. 
Vete, vete, vete, vete, vete. 
A caoba. A dolor viejo, a dolor viejo. Ya me habías dolido así, en otro rostro, en otro cuerpo, las mismas palabras, la misma mierda, el mismo pretexto, la misma mierda, la misma mierda, la misma mierda, el mismo dolor, el mismo dolor, el mismo dolor y un cuerpo más jodido. Un alma más agrietada. Una vida más rota. Rota. Rota. Roto. Completamente roto. Lo mismo de siempre con otro nombre. Lo mismo de siempre con otro coño. Lo mismo de siempre con otra sonrisa. Las mismas lagrimas. La misma mierda. La misma re jodida mierda. Caoba. El mismo dolor. 
Un eco. Un eco. Un eco. Un eco.