30.11.19

El refugio.

(Y que el futuro tenga tu nombre, 
y todos mis sueños tu rostro.)

Y suspirar porque llegamos a tiempo.
Y que me entregues todo 
Y mirarte a los ojos 
y saber que es en serio.
Y pensar en tu risa 
y calmar mis demonios.
Y que amarte 
se me salga del pecho.

S.T.

23.11.19

El dardo.

Te espero.
Como el niño que espera 
junto a la chimenea.
Que me brillan los ojos, 
que me tiemblan las manos, 
que la barriga 
se me hace un caos, 
que me sonríe
el mundo entero 
de saber que vienes 
¡con lo que tardaste 
en llegar,
más te vale...! 
y me quedo pensando:
¡ya no importa!
Te espero 
y ya no importa 
nada más. 
Eres mi navidad.

S.T.

18.11.19

Ojeras Parte I


O porque yo no sé encaminar las palabras cuando me miras y siento en cada poro que me quieres. O porque no encuentro la forma más extraordinaria de decirte que debemos estar juntos porque estando a tu lado encuentro la mejor versión de mí. Como la euforia de conocerte, el pánico de perderte, las ansias locas de apretarte y hacerte añicos y llevarte en mi bolsillo como algo mío. Como la irrelevancia del mundo cuando estoy dentro de ti. Como nunca saciarme de tu existencia y no encontrarle sentido a la mía si no es juntos. Como decirte burlonamente que eres la primera cuando en realidad quiero decir que quiero que seas la última. Como todo lo que no me permite alejarme y por el contrario me une a ti con una fuerza desmesurada. Algo así.

S.T.

17.11.19

11:59

Y resulta que estabas en el último escalón. Esperando sutil. 
Esperando mía, llena, 
con un sinfín de amor 
que dudo merecer,  
pero deseo hacer. 
Y resulta que no estaba tan equivocado, 
y el amor si es esto:
de pensarte,
y soñarte y
esperarte. 
Esperarte ~errando~
como lo he hecho 
toda mi vida. 
Harto del tiempo, aletargado. 
Para que llegues
a abrumar mi existencia. 
A rescatarme, 
a reclamar las ruinas 
de algo que creí ser, 
y a construir 
el mundo que te plazca 
sobre él.

S.T.

11.11.19

La siesta.

Si yo pudiera estar en control, te besaría hasta el hartazgo, las dudas y los berrinches y los miedos y hasta los pies. Que bonitos tus pies. Te besaría todo lo que pasa por tu cabeza que no tiene que ver conmigo, tus tiempos muertos, tus tiempos fríos. Te besaría las sonrisas con todo y dientes. Los sueños absurdos y ajenos donde no me encuentro. Te besaría los momentos en que preferirías que no existiera, en que prefieres el camino corto que esto. Te besaría cariño, cada eufórico arranque, cada si pero no pero si pero no. Te besaría cada paso que das que te trae a mí y te besaría también cada paso que das esperando irte de mí.  Y cada logro, y cada gesto, y cada año, y cada vida. Te besaría la sed y el hambre, el otoño, el ansia, esa maldita ansia,  tus partes oscuras y torpes, te besaría el silencio y el grito y tu andar y tu resistencia y tu desconexión y tus náuseas y tus manos, tus manos y tus manos. Y todo lo que desconozco de ti, todo lo que tiembla, todo lo que llora, todo lo que sufre y arriesga y se queda, de ti. Si yo pudiera estar en control, sería un beso. Sería una respuesta, sería calor, sería un siempre, sería un yo.

S.T.

6.11.19

Tonto

(Siempre pensé que llegaría el día, mi día. Ese, el que uno nunca olvida, el que uno cuenta mientras el mundo importa un carajo. Siempre pensé cariño, que llegarías antes, que no te irías nunca. Siempre, que yo era grande, un Dios, que yo era un roble con raíces como mares. Que tú eras blanca como la nieve y por dentro igual. Que me habías estado esperando, que un mundo nuevo se abría a tus pies cuando tus ojos buscaron los míos con tanta intención.)

-Te veías guapo, te veías mío. Te veías recio, te veías vivo, te veías lleno, te veías ebrio, te veías encabronadamente ebrio, te veías contento, el cabrón más contento de la pocilga. 
                                    Y me viste.

S.T.

5.11.19

Babilonia

Haberte encontrado fue
por mucho 
un evento histórico. 
No poder soltar mi existencia
de la tuya
 y sentir que 
se me escapa el aire 
si pienso en la ausencia. 
Los silencios que lleno
siempre con tus risas.
Las vueltas que le doy 
a tus cartas 
y a tus fotos
que queman. 
Pensar en tus manos
como respuesta 
a todas las guerras
que llevo dentro. 
Y saber que más allá 
del espacio que habitamos,
existe el espacio que soñamos. 
Donde no hay lugar
para nada que no sea
un tú y un yo.

S.T.

3.11.19

Mamaleche.

(Existe un mundo paralelo en el que no salgo corriendo, en el que no me paralizo, en el que no te tengo miedo a ti y a tu andar desastroso y tus dimensiones todas desconocidas.)
Existe un universo en el que besarte sí logra disociarme de lo mundano. 
De mí mismo. Sí logra acercarme a todo lo que creo que eres y a todo lo que quiero que seamos.Te digo, un mundo donde tú entiendes que la eternidad existe cuando estoy contigo. Ese mundo retorcido en el que dejas de llamar raro a cada intento que hago por conservarte. Ese en el que dejas de llamar a las cosas por todo menos por sus nombres y todo se vuelve Sebastián
El mundo en el que yo comprendo que tus titubeos son un pozo en el que me encuentro atrapado. Y que sólo se destruye si logramos querernos más de lo sensato. Existe, ese mundo, ese nosotros. Es ahí dónde quiero que llegues.
(Toma su manita)


S.T.