5.2.19

Sombrilla

Vuelve el color,
todo deja de ser una película muda. 
Se detienen todos los relojes. 
Se vuelve loco el cielo. Se te sale el corazón
o te regresa  al pecho
Todo se vuelve un puente, un bunker 
y se te olvida el dolor, 
las grietas, el vacío, la espera, 
la distancia, las arrugas.
((Amas cada fragmento, 
cada centímetro dormido junto a ti, 
respirando junto a ti.))
Levantando un nuevo reino dentro tuyo, 
con murallas hasta el cielo, 
con màs amor del que puedes soportar. 
Con ganas y sed y hambre. 
Con "somos tontos", con "eres màs tù", 
con pero "te amo màs yo", con "por eso lo digo". 
Baila cada célula, canta cada hueso. 
Gritas y sonríes y lloras y te rìes 
y se te abre de nuevo la posibilidad de ser inmortal, 
de un nuevo universo, de ser el rey del mundo. 
Cuando te toca.
S.T.

10.1.19

Carne Cruda Parte I

¿Qué soy Sebas? Digo, para ti. Porque veo tus ojos y brillan como si yo fuera la única maravilla del mundo, de tu mundo. Te brillan como si yo fuera a morirme mañana ¿Voy a morirme mañana y eres el único que lo sabe? ¿Vas a matarme? Perdón. Divago. Pensando en que no soy para tanto. El equivalente a cortarte los huevos, el último coño del planeta, tu jodido karma. ¡Hijo de la gran chingada!, dueles y dueles mucho. ¿No te duele esa carita perfecta? De ser tan bestia, de ser tan bobo y de ser tan mío.  Porque eres mío, lo que pasa es que tampoco eres para tanto. El equivalente a dejar de ver atardeceres, el último idiota que me va a amar con tanta pasión y torpeza, mi puto destino. Y también  te duelo y te duelo harto. Y también me amas, me añoras, me extrañas. Y también divagas. 

S.T.

10.12.18

Fuego.

Si fuera a morir mañana te diría: Que no importa tanto porque lograste llegar a mi vida. Llegar y acomodarte e instalarte en lo más profundo de mi médula. En un rincón dónde ni yo mismo queriendo podría sacarte. Que no importa si me avientas uno o dos puños de tierra, o si me lloras un mes o dos años. Que no importa si lo llamas destino, atracción o karma, siempre será amor aunque le pongas otras máscaras. Te diría que me hiciste amar la vida, y amar éste costal de huesos que soy ,que es lo único que tengo para darte. Que no importa el tiempo, ni el espacio ni mis partes bestia ni tus partes fiera. Que tus manos siempre van a ser la medida justa para las mías y que si Dios existe, te mandó a ti para que me quedara claro. Te diría también que todo fue oscuro hasta que llegaste, que todo fue gris y neutro y mundano. Te diría que amo tu voz y tus ojos. Te diría que te espero del otro lado. Que no tengas miedo. Que somos eternos. Que allá nos veremos.
S.T.

S.T.

26.11.18

En rojo.

Te encontrarìa sin que fuera la gran cosa, porque estás en todos lados. 

Tu voz como el soundtrack de mi vida,
 tus absurdas palabras donde camino al vacío, "dale vamos a jugar a ver si tienes alas, Sebas".
Tu juego favorito de ver como me saco la cabeza y hago malabares con ella y tu delirio de grandeza. Tus manos siempre tibias recordándome el error que serìa soltarlas.
Tus silencios como entrenamiento para cuando sòlo me quede tu ausencia
 y el eco de todo lo que nos faltò por hacer.
Tus besos, tus dolores -nunca míos pero siempre creciendo en mì.
Tu optimismo como el motor de mi existencia entera,
y tus miedos que transformas en un "te amo" cuando no quieres oìr malas noticias.
Tu forma extraña de amar, con todo, con tanto, y lograr que nada duela.
Y tus ojos cuando me dicen todo lo que tu boca no puede.
S.T.

13.11.18

El astronauta Parte I.

Escuché que al otro lado del mundo también desean estar en cualquier parte menos ahí. Y que existe por lo menos una persona mirando el cielo y pidiendo un deseo. 
Como yo que deseo estar en cualquier parte si es contigo. 
Como yo que deseo que el único regalo debajo de mi árbol seas tú diciendo que te quedas, que estarías loca si no. Que te importa un carajo quedarte a media chimenea. Que soy tu niño y vas a ser mi regalo el resto de la vida. 
Como yo que deseo estar en casa debatiendo qué vamos a cenar , -que no sé que no sé pero te quiero de postre, a ti y a tus gestos, a ti y a tus silencios, a ti y a tu manera de darme vida cuando no me encuentro. A ti y a tu manera tan impuntual de llegar a mi vida, -joder,poquito más y no me encuentras en éste planeta. 
Escuché que al otro lado del mundo también desean pasar el resto de sus vidas con la mujer que aman. Y que al otro lado del mundo también pelean y explotan y lloran y avientan puertas y vuelven a llorar.
Y que al otro lado del mundo también se les hace un hueco en el pecho y también se reconcilian jurando que nunca volverá a pasar pero sabiendo bobamente que sí.
Como yo cuando te juro que no me saldrá lo bestia y fallo a lo grande
y me abrazas y me besas 
y me recuerdas que al otro lado del mundo 
no existe nada remotamente cercano a lo nuestro. Y sonrío.
S.T.

S.T.

1.11.18

Ofrendas.

Extrañarte no es otra cosa màs que aprender a querer estar conmigo. 
Aprender a conocerme, preguntarme una y otra vez "¿Qué es lo que viste en mì?"
Yo tan gris, yo tan niño, yo tan monstruo, yo tanto. 
Yo con un ego del tamaño de tus miedos. 
Yo,yo con ésta cara y este cansancio. Yo azul, yo rojo. 
Aprender mis gestos, 
escuchar mi voz, 
detectar mis arrugas. Algo asì como lo que tù haces desde que estás conmigo. 
Extrañarte no es otra cosa màs que entender que del otro lado de mis miedos, estás tù.
Que del otro lado de todos mis vacíos, mis dudas y mis ansias, estás tù. 
Que al final del dìa, siempre que voy a la cama, 
el ùltimo suspiro siempre es de alivio, porque estàs tù. 
Porque no importa cuánto logre extrañarte, siempre vas conmigo. 
Entonces, de alguna forma u otra, èste hueco pequeño que siento en el corazòn, 
en realidad es un cúmulo de todo el amor que tendré para ti cuando vuelva a verte, 
cuando vuelva a besarte. 
Entonces, extrañarte no es otra cosa que amarte. 
Que aprender a esperarte,
que contar los días, que cerrar los ojos y saber que siempre seràs la mejor recompensa.
S.T.

14.10.18

Con tus manos Parte I

Quiero las llaves de tu auto para irme en él al carajo cuando todo me importa más que tú. Y quiero sacarte los ojos cuando olvido que no soy la única mujer en la tierra. Y amarrarte y guardarte en un cajón para cuando me aburra. Y llamarte idiota y llamarte imbécil y llamarte mío. Y gritarte que no me importa si te vas, que así es la vida, que no es para tanto. Y mentir, mentir hasta que se te aplaste el cora y mirarte tan pequeño, tan vulnerable, tan bobo y tan perdido sin mí, que yo no pueda irme nunca. Quiero cortarte los dedos cuando pienso que no soy el primer cuerpo que tocas. Quiero arrancarte los huevos cuando pienso en que quizás no sea el último. Y besarte y morderte, lamerte y pegarme tanto a tu cuerpo que te confundas y creas que soy parte de ti. Que soy la extensión de tus brazos y piernas, que soy un pulmón, que soy tu cerebro y tu corazón. Quiero que nada me importe y cumplirte tus sueños y ser tu bolita de ping pong. Y a la mañana siguiente dejarte muy solo a ver si me extrañas o a ver si yo no. Y verte llorar a lo lejos y gritarte "vas a estar bien, campeón" y romperme a pedazos porque tú eres mi mundo y quizás yo ya no. Mi pequeño búfalo, tonto tan torpe, tan guapo, tan mío y de nadie, tan triste, tan solo, tan todo, quiero, te quiero, nos quiero. 

S.T.