29.3.15

Garganta no tan profunda.

Hubiera dado la mitad de mi reino, si mi reino no fuera esto, esto que ves, esto que no tomas. Esto que te sabe a poco con nada. Si mi reino no fuera sólo estas ganas absurdas de tomarte en mis brazos cada vez que sonríes y me mandas al diablo. Si mi reino y mi cielo y mi infierno no fuera este puñado de pajas mentales, esta necesidad de tomarte, morderte, comerte, devolverte. Si mi cojonudo reino no fuera esta patética manía de escribir, de taladrar con ladridos tus oídos, este afán de recordar, esta memoria de pacotilla. Si mi reino, no fueran tus brazos cruzados en mi batalla. Si no fuera esta sed de tus hijos, nuestros hijos, de tu casa, nuestro castillo. Si no fuera esta agonía de no volverme loco y más viejo mientras te contemplo. Hubiera dado la mitad,quizás un poco más.