10.2.17

El cometa.

((Vuela  lento))
Deja que te vea, que mis ojos nunca tengan que preguntar por ti. Que mis manos no se cansen de rasgar en los vacíos. Deja, deja que sea yo el que tiemble de miedo; por la guerra, por la delgada línea entre el amor y la indiferencia, por la monotonía, la tentación, por los reproches y desfiguradas ideas. Deja que sea yo el que se joda a tus demonios, el que se reconcilie con los míos. Deja que termine de adorarte y comience de nuevo. Deja que culpe a la luna, deja te prendo una vela, deja me bebo tu espíritu. Sé mi cometa. Vuela y no te sueltes. Vuela y deja me quedo inmerso. Inmerso con tu danza. Sé un pedazo de cielo y deja que sea yo el hombre del paraguas, el hombre cegado, el por tu luz, el por tu coño. Deja que sea yo el hombre anticuado, el por conservarte, el por mirarte. Deja, deja que sea yo el niño que corre por una pradera infinita con su pequeño cometa azul en la mano.  
S.T