9.9.13

Chiquito-pero-mariposa

Soy un pisapapel, un rododendro, un artefacto que asocia tus piernas con los cocodrilos. Un libro gordo y viejo. Un desnudo vulgar, la definiciòn perfecta de aburrimiento, un trago de leche, dos de bourbon y tres de tu saliva. Una concha, la de tu madre. Una polla, la de tu padre ausente. Un acumulador, un obsesivo, un transeúnte ebrio, un charco de infecciones. Soy Nepal, Austria y Galapagos. Soy la causa y consecuencia de tus manìas. Tu colchón, cenicero y nectarina. 

(Duermes entre guerras)

Olvidé decirte que quiero tomar tu mano y burlarme del mundo (Aquí va la palabra de hoy.)
Que no cambies porque tu alma pesa lo que pesa el amor.
Que mi reloj siempre marca la misma hora.
Que mi necedad mata mariposas.
Que los templos se edificaron en tu nombre.
Que soy tu obelisco.

(Las cenizas son la cocaína del mañana)


8.9.13

<< Quiero

. 
Sé muy bien que mi historia
es la historia del niño que miraba tanto al cielo que se le puso cara de nube,
y que la mujer que me ame
deberá martillar mil veces en el vacío para acertar una sola vez en mi clavo,
pero dejadme pedir este mi quiero,
perdón por la tontería,
una mujer es mi requiero, mujer con azul tridente o blanco mogadiscio.

Una mujer con faros antiniebla. Quiero.
Una mujer soleada y sin airbag para besarla transparente en los extrarradios.
Una mujer con el alma impura y la piel impura y la cabeza llena de calcetines sucios.
Una mujer para decirte, Sofía (en el caso de que te llames Sofía),
solo soy una nuez, pero si te atreves y partes esta nuez
encontrarás dentro galeones y grúas y muchos elefantes.

Patentaremos juntos una nueva versión de lluvia.
Criaremos caballos musicales cuyo galope sincronizado será el nuevo rock de Malasaña.
Fabricaremos las pilas eternas para los Amores Descomunales.
Seremos como tenistas comiendo melón en el cine, y la gente nos señalará indignada:
“Mirad a esos, no hay derecho, ¡se están amando en pleno miércoles!”

Perdón por la tontería,
pero no quiero mujeres
que me nieguen el chocolate de estrellas
o que respeten la apertura de sonrisa fijada por el gobierno.
No quiero mujeres con paraguas que parezcan paraguas que llevan mujeres.

Una mujer con pulgones. Quiero.
Una mujer con erratas de luna para amarla en picado a pesar de sus virtudes.
Una mujer para plancharle el corazón sobre latas de cerveza y dejárselo lleno de colas de lagarto.
Una mujer cuyas pisadas no dejen huellas en la nieve, solo en los tétanos de mi corazón silvestre.
Una mujer para decirte, Paula, (en el caso de que te llames Paula),
los fracasos que conoces son meras uñas de ratones:
los que yo te enseñaré serán leones enteros.

Robaremos a mano desarmada una violeta salvaje y la llevaremos en la boca con la divisa de AMARNOS SIN DEBERNOS.
Tendremos un hijo lunático y ajedrecista que fabricará bolas de palabras y destruirá el Bundesbank.
Crearemos una nueva receta de beso con más de veinte ingredientes distintos,
y la gente dirá: “¿Una receta mágica de beso? Pero qué sentido…”

Perdón por la tontería,
pero no quiero mujeres que pongan comida matadelfines en los desagües,
o tan serias que necesite comprarme una pértiga para saltar la valla de sus cejas.
No quiero mujeres que no coman aceitunas por si el cáncer de mama,
o no vean baloncesto por si la prórroga, o no beban cerveza por si el embarazo.

Una mujer con algo de anaconda. Quiero.
Una mujer como un descampado para manosearla sobre paisajes de Chagall tigreados.
Un amor que no sea túnel sino puente, que no sea cebolla sino naranja, que no sea triste y versitriste sino alegrista y en parapente.  
Una mujer tan kilimanjara que necesite dos sherpas y un vaso de whisky para llegar del bajo de su carne a la cima con gato de su alma.
Una mujer para decirte, Raquel (en el caso de que te llames Raquel)
si escribo versos es porque no sé escribir aviones:
mis poemas sólo son una forma de acariciarte.

Sólo he vivido en dos lugares de este mundo
y fue en las bocas de las dos mujeres que amé.
A las dos amé por su demasiada cilindrada
y las dos me amaron por mi falta de simetría.
Una mujer. Quiero.
Que tenga color de viento. Quiero.
Que suene a clítoris.

En las sábanas del futuro.


(Perdón por la tontería).

Basterrechea/Batania/Alberto/Batania. >>

Pilot

-Recuerda el entrenamiento.
Abajo perro, la patita, hazte el muertito, ahora fòllame,perro. 

(Y yo sólo pensaba en el último truco.
O en mi madre diciéndome que yo ya era un campeón, hiciera lo que hiciera.
O en la primera vez que dije una mentira. Y la última...)








5.9.13

Parásitos.

No està congelada, el mundo no està congelado.
El hielo es agua.
Tu reloj marca las 10 y el resto sobra.

Sus ojos, su voz//ajena.
Vapor.
Me la para que me quieras.

Dime que -nunca- vamos a encontrar esa jarra.
Para -nunca- dejar de buscarla.
Que esa es una palabra fuerte, dices-mientras cruzas los dedos.


4.9.13

Cenizas.

Cuando ves a un lobo sangrar, olvidas el daño que podría hacerte.
O cuando lo miras dormir.
O cuando camina lejos, paso a paso cada vez más lejos.

Es un perro cualquiera, sin eco.
No es diferente a ti, a mí o a lo nuestro.
Cuando lo ves.

(Ella cierra los ojos.)

Deslactosada.

Sabe algo del brillo y de las explosiones.
Sabe de amores a mordidas.
De ruinas, construcciones y melocotones.

Sabe algo del miedo y el muro del lamento.
Sabe de genes, neurocirugía y derrotas.
De antojos, hambrunas y heridas de guerra.

Sabe de constelaciones, tambores y fieras.
Sabe de pe a pa, de puerta a cama.
De lo añejo, lo sobrepuesto y lo contradictorio.

Sabe de mares sin sal y cometas y puentes.
Sabe de creces, ramitas y nidos.
De lo complejo, lo rancio y la elocuencia.

No tiene idea- ni una pizca, ni un gramito-
de cuánto la quiero.

1.9.13

Besos y bombones.

Cuando dice que es mi quimera, no sè si lo dice porque un dìa va a aventarme llamas mientras me besa o porque es una ilusión...
 Pero dijo que era mía. 

Y no importa, cariño, si no me regalas bombones, o si eso te lleva medio siglo màs del que te llevò besarme. O medio minuto màs del que te tomò aquella oraciòn del "sácame a pasear". Cuando todavìa no me convertìa en perro, cuando todavìa no te convertìas en vainilla y raìces y condena y la vida entera.

Algo cursi serìa decirte que me hace nudos de garganta pensarte lejos, que me espero dos, tres vidas si me juras que vuelves, que a veces te beso y un universo lleno de búfalos corren por mis venas, que cuando te hago el amor (porque te hago el amor aunque te folle como perro) siento que se me caen las guerras del cuerpo y sòlo quedamos tù y yo. Que no sòlo en sueños pienso que eres la pieza compleja que encaja en el rompecabezas de menos piezas del mundo. Algo verdaderamente cursi serìa decirte que me duermo pronunciando tu nombre, que hasta cuando te odio, te pinches amo. Y que eres la ùnica que ha sido capaz de...
Ya sabes.