20.3.16

El árbol de naranjas.

¿Recuerdas, mi amor, aquélla vez que estabas en el hospital con tu cara pálida y tus manos temblorosas? Sentado, como un niño indefenso, escuchando atentamente : "Señor Trento, usted no podrá tener hijos, hay un proble..."
Y todo se volvió un eco, y tu casa de cristal se cayó al suelo, hecha añicos. Y lloraste como un mártir. Y pateaste las puertas del consultorio y le reclamaste al médico lo poco hombre que serías. Que lo mejor sería arrancarte los huevos. Que dónde quedaba tu lugar, tu mandato, tu liderazgo en lo que llamas manada. Mi hombre de las cavernas ¿Recuerdas lo infantil que fue eso? Lo enojado que estabas. Como si en ese entonces quisieras realmente ser padre, como si en ese entonces tú supieras lo que era el amor a los demás y no sólo el propio. Como si en ese entonces, pequeño Sebas,tú supieras qué hacer después de venirte. ¿Y recuerdas que yo aún no llegaba a tu vida? A decirte: Yo soy tu esposa y tu amiga y tu hija y tu tierra y tu cansancio y tu espejo y tu jodido universo y no necesitas nada más. Nunca más. ¿Recuerdas?

17.3.16

Aquél entonces.

Cuando Alejandra me amaba, el mundo entero era mi cómplice. Cuando Alejandra me amaba, el mar lloraba de felicidad. Cuando Alejandra me amaba, los pájaros eran un lenguaje. Y las distancias eran amantes del drama y las depresiones baratas. Cuando Alejandra me amaba, el universo completo era una novela, un poema de Pizarnik con un poco de esperanza. Cuando esa mujer me amaba con todas sus lagrimas, con todos sus huesos, con todo su amor. Cuando Alejandra me amaba, el café se caía por las escaleras. Las putas se ponían celosas y cobraban menos. Cuando esa golfa me amaba, yo era un niño con una cometa. Yo era un árbol con raíces más grandes que las ramas. Yo era un obelisco, yo era un Dios. Yo era el imbécil más afortunado. Yo era -el más amado. Cuando Alejandra me amaba y corría casa por casa para anunciarlo. Cuando Alejandra me amaba y escribía una biblia detallando nuestra relación. Cuando esa loca llorona me amaba. Cuando esa insana mujer, cuando esa marchita, cuando esa ojerosa, cuando esa y sus tetas de diosa. Cuando Alejandra me amaba y yo era inmortal.

15.3.16

Bichos. Parte I

La mujer que me atiende en la cafetería me observa como si supiera todos mis secretos. Se burla cuando ve mi cara de imbécil  hojeando el menú, como si no supiera que voy a pedir lo mismo del día anterior y del día anterior y del día anterior: su coño. Y sólo me dará a cambio, un café negro y una sonrisa diabólica. Una sonrisa de: "Sé perfectamente bien que lloras mientras te la jalas pensando en -la mujer que te dejó- la que se parece a mí... Sé perfectamente bien que me follarías de perro para no tener que verme a los ojos, sé perfecto que eres un búfalo sediento y amargado... Sé demasiadas cosas para sólo ser -la mujer que te atiende en la cafetería- "

14.3.16

Pozos

No ha sido tan mala esta vida, cariño, ¿cierto?
¿No te he dado cada gramo de mi alma y de mis huevos y de mis miedos?
¿No es suficiente entonces quemarse vivo?
No ha sido tan mala esta herida, cariño, ¿cierto?

9.3.16

Cumpleaños feliz

Quiero llenar cada vacío de ti. El vacío de tu coño de tu culo de tu nariz y tus orejas el vacío de tu alma de tu cabeza. Llenarte cada hueco cada pozo cada espacio cada hambre cada sed. Llenarte, desbordarte la boca y los ojos. Quiero follarte como perro en la parte de atrás de un auto y hacerte el amor en la noche de bodas y violarte si me enojo y sacarte las costillas y los ojos. Quiero reventarte, salpicarte, embarazarte. Quiero mimarte, lamerte, desmayarte. Quiero tu asfixia sobre mi pecho, tus naderías, tus miedos en mi boca y en mis dedos y en mi polla. Que me quites los fracasos y me digas muy quedito: "Vente en todas partes, bufalito"

6.3.16

Simbiosis

Lo más probable es que Sebastián me deje, o me engañe para luego dejarme. No lo conozco pero es lo que pasa cuando dos personas están muy muy felices y follan todos los días. Se rompen. Yo estoy rota y ese hijo de puta está rotísimo, está verdaderamente jodido. Su cerebro es un nido de gusanos y cosas desagradables y absurdas. Algo así como mi pasado. Ese que odia tanto, que le da tanto asco, que le duele tanto. Tanto, tanto, tanto. Tonto. Porque mi pasado es muy parecido al suyo, porque mi orgullo es muy parecido al suyo, porque mis gritos y mis berrinches y mis orgasmos son muy parecidos a los suyos y él simplemente no soporta éste espejo. Entonces pienso, me va a dejar. Pero no tiene huevos,entonces pienso, me va a engañar, pero no es tan listo. Entonces pienso y afirmo: Me va a matar. Me va a asfixiar mientras llora y me dice cuánto me odia y cuánto me ama. Y me va a follar y voy a llorar de miedo y él sólo se va a excitar más. Y nos vamos a reír y me va a comprar flores y un día nos vamos a casar. Ay Sebas, mío, tan roto.

1.3.16

Correspondencia

O le escribo a tu sombra, o a tus piernas que me idiotizan desde el día uno. O le escribo a tu voz tan rasposa que suena a que gritas toda la noche que me odias. O le escribo a tu piel tan blanca y tan rosa. O a tus lolas que son un misterio. O le escribo a las costillas que tengo de recuerdo. A aquél pajarito que muere y tus cuentos que me hacen nudos de garganta. O le escribo a tus ganas de comerte el mundo. De joderte el mundo. De no ser mi mundo. Coño, Sofía. Le escribo a tu absurdo andar por las calles sin mi mano en tu mano. A tu absurdo acostar tu cabeza en todos lados menos en mi pecho. Te pago yo, te juro, te pago yo por leerme, porque te retorcieras de gusto entre mis pendejadas, entre mis canas y mis huevos de viejo rabo verde. Atte: Tu jodido pitosuelto.