1.3.16

Correspondencia

O le escribo a tu sombra, o a tus piernas que me idiotizan desde el día uno. O le escribo a tu voz tan rasposa que suena a que gritas toda la noche que me odias. O le escribo a tu piel tan blanca y tan rosa. O a tus lolas que son un misterio. O le escribo a las costillas que tengo de recuerdo. A aquél pajarito que muere y tus cuentos que me hacen nudos de garganta. O le escribo a tus ganas de comerte el mundo. De joderte el mundo. De no ser mi mundo. Coño, Sofía. Le escribo a tu absurdo andar por las calles sin mi mano en tu mano. A tu absurdo acostar tu cabeza en todos lados menos en mi pecho. Te pago yo, te juro, te pago yo por leerme, porque te retorcieras de gusto entre mis pendejadas, entre mis canas y mis huevos de viejo rabo verde. Atte: Tu jodido pitosuelto.