30.7.19

Los kiwis

Quiero construir una casa. Entre la tuya y la mía, y cortar en pedacitos la distancia. Y no saber lo que es extrañarte. Y alcanzarte con una mano y no soltarla. Y disculparme por estar tan lejos y perdonarte por no hacer nada al respecto. Y verte a cualquier hora y escuchar tu risa. Y saber que existes, cerca, no tan cerca. Y hacerte cartas sin sentido, e imaginar tu sonrisa cuando las lees. Y encontramos a medio camino, y siempre esperar que me leas, que me pienses, que me quieras. Y luego no esperar nada y pensar en lo mucho que me gustaría tomar tu mano y probar un kiwi.


S.T.

19.7.19

Romero

-Quizás en otra vida seamos menos necios...

Partiría el mundo entero sòlo con tu ternura.
Eres un nudo eterno de garganta.
El peor de mis males y
la ridícula cura.
La tormenta con arcoìris de regalo.
Eres la secuela de todas mis películas favoritas.
El final perfecto.
Mi hiedra, mi roca,
mi asfixia y mi sonrisa.
Mi casa en ruinas,
mi recuerdo recurrente,
mi dolor de cabeza y mi motor para seguir.
Eres la contrariedad de mi vida.
No cabemos en este mundo,
no cabemos en nosotros mismos.
Me aviento...
S.T.

28.5.19

Osadías.

No, 
no quiero sólo tus ratos cursilindos 
y perfectos,
tu arcoiris y carcajada.
Quiero tu penumbra, tus desplantes, 
tus crisis, tus arrugas, 
tu "te voy a prender fuego si me dejas", 
tu "ojalá se te caigan los ojos si miras a otras", 
tu temor por envejecer, tu miedo del futuro incierto, 
tu nunca saber qué quieres 
pero siempre saber lo que no. 
Tus lagrimas gordas, mares, tsunamis. 
Tus cólicos, desvelos, tus prisas. 
Tu "odio a todo el mundo, 
me duele todo el mundo",
tu "mejor ya no". 
No te quiero en fragmentitos, 
en cachitos y de lejos. 
Te quiero cerca, más cerca, 
muy muy cerca, casi dentro mío. 
Te quiero monstruo, 
te quiero débil, vulnerable. 
Te quiero hambrienta, 
bruja, roja y mía. 

16.5.19

Los mangos.

Todo ese amor que sale de ella
no es para nada mundano.
Ni toda la paz que siento 
cuando la tengo en mis brazos. 
Ni esa sonrisa que le arranca lo malo a cualquier día. 
O la manera en que hace que todo el tiempo se congele cuando 
camina frente a mí. 
O como pronuncia mi nombre, 
como si nunca antes lo hubiera escuchado. 
Definitivamente no es de éste mundo, 
todo cuánto he logrado sentir 
desde que llegó. 
Esa voz interna e insistente dentro mío "quédate, quédate ahí..."
y sentarme a mirarla
fijamente, 
torpemente, eternamente.  

S.T.

24.4.19

Aviones de cartón Parte I

Si no vas a amar su caos, sus rotos y grietas.
Su <<vete al demonio>>, su <<mejor regresa>>
Si no vas a enviciarte hasta el hartazgo de sus besos,
enlelarte con sus teorías sobre el mundo,
con sus bailes,
sus historias y su arte.
Si no vas a hacerle el amor con todo y sus demonios
con todo y sus volcanes
sus mares
Si no vas a consumirte entre sus piernas
Si no vas a amar su <<quiero ser libre>>,
su <<pero siempre a tu lado>>
Si no vas a adorar su entera existencia...
Desiste.

S.T.

26.3.19

Bandera blanca.

La batalla no ha sido contra nosotros.
La batalla ha sido contra el tiempo,
mis arrugas y tus canas.
Contra el prójimo y sus pronósticos.
Contra el pasado y los miedos.
La batalla no ha sido contra el amor.
Ha sido contra el abismo,
contra la falta de pasión.
Contra el yo-sin-ti y contra el tù-te-mueres.
La batalla no ha sido contra nuestros besos,
ha sido contra las ausencias,
las huidas 
y las caìdas. Contra todo lo que no sabemos,
contra el te-extrañaba y
contra el pero-me-agarro-un-huevo.
La batalla, cariño, nunca ha sido contra nosotros.
Ha sido contra el silencio,
y contra todo lo que aprendimos mal.
Contra tu isla y la mía, tu ego y el mío,
tus monstruos, mis bestias.
La guerra, la guerra...