3.7.13

De la A a la J.

Jimena ama la poesía pero odia a los poetas. Le dan miedo los golpes pero se rompe en mi cara. Ama el frío pero se petrifica en la cama. Odia los clichés y terminó besandome bajo muérdago en año nuevo. Jimena tiene memoria fotográfica,   tiene fuerzas flamables, es aceite, es detective, es cómplice, ratera y cobarde. Jimena llora boca bajo, de lado, en el suelo, en las nubes y en el infierno. Cuando llora riega las raíces.
Jimena me ve manejando, desea que acelere hasta que sus manos sean papalotes. Sus manos son cascadas, sus manos son veleros, sus manos, pienso en sus manos. Jimena insiste que su nombre se escribe con minúscula, que es un lobo que se cree pato. Jimena es una nube que se cree mar. Es un roble que se cree castillo. Es un futuro que se cree retrato. Jimena besa con los ojos abiertos, luego se rinde. Jimena hace el amor con los puños apretados porque cree que es guerra. Jimena me regaló su nombre, ahora debo consumirme. Jimena aborrece pero duele. Jimena a la que nadie le llega ni al dedo gordo. El burro, la mocosa, la mustia, la nunca Iratxe, la jamás Natalia, la del nombre real. La que debe vomitarse en este momento. La única que amerita algo caro robado y útil. La fea que no es fea.

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